Antecedentes

Décadas de políticas internacionales implementadas para disminuir el consumo de drogas en nuestras sociedades demuestran que no han funcionado. Lamentablemente, el verdadero resultado de estas políticas ha sido el crecimiento de violentas organizaciones criminales que utilizan las grandes ganancias de su comercio ilícito para armarse y promover la corrupción en diversas esferas de nuestras sociedades. El costo de esta guerra se mide en cientos de miles de muertos, millones de personas encarceladas, y más de un billón de dólares gastado desde 1971, cuando Richard Nixon declaró la guerra contra las drogas.

Ponerle fin a una guerra nunca es fácil o libre de riesgos. En este caso, la hoja de ruta para la paz pasa por muchos países – porque ningún país puede poner fin a esta guerra de manera aislada. Cualquier nuevo camino requiere un cambio internacional de la opinión y de políticas públicas. Pero las conversaciones acerca de cómo y por qué necesitamos un nuevo paradigma internacional para debilitar a los criminales, contrarestar la corrupción y fortalecer la sociedad civil también tienen que suceder en cada país.

Es por ello que en la víspera de la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Drogas, que se celebrará en abril de 2016 en la Ciudad de Nueva York, diversas organizaciones estamos promoviendo un movimiento amplio que se concreta en una caravana por la paz diseñada para provocar una conversación regional.

Nos reuniremos con las personas y comunidades que están sufriendo la peor parte de las actuales políticas de drogas; facilitar la unión de diversas personas para considerar opciones de cambios pragmáticos, y discutir cómo podemos organizarnos tanto dentro como fuera de nuestras fronteras para ampliar y hacer realidad la conversación y los cambios que buscamos.

Frente a este complejo problema se requiere ampliar el debate de manera democrática y escuchar las voces de quienes han resultado afectados de diferentes maneras en tantos países del mundo. La construcción de este necesario debate no se agota en los acuerdos que establezcan los Estados en el seno de las Naciones Unidas.

Por esto, se requiere con urgencia abrir escenarios para que la democracia sea la vía para construir, plural y colectivamente, alternativas que ubiquen al ser humano en el centro de todos los esfuerzos institucionales y se pueda dialogar sobre el tema de las drogas sin estigmas o concepciones morales, con información rigurosa y reconociendo la presencia histórica y usos de un universo de plantas y sustancias que conviven dentro de nuestras sociedades, abre opciones de tratamiento y nuevos enfoques terapéuticos a millones de personas en todo el mundo.

En este sentido familiares de víctimas y organizaciones sociales que trabajamos para construir colectivamente la paz regional, en América Latina y Estados Unidos, estamos convocando a una articulación sin precedentes para poner un alto a la Guerra contra las Drogas y queremos invitarle a participar en este esfuerzo.

Alrededor del mundo existen movimientos sociales que han logrado importantes cambios en sus países a favor de la paz y los derechos humanos. Usted puede ser parte de los cambios que requieren nuestros países y lo invitamos fraternalmente a hacerlo posible.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s